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noviembre 21, 2011

La perspectiva

Están dos pedófilos afuera de una secundaria, y uno le dice al otro:
—Oye, Mike, ¿ya viste a esa niña que va saliendo?
—¡No inventes, Frank! ¿Qué te pasa? Por favor... debe tener unos doce años.
—Sí... pero se ve como de diez.

octubre 07, 2011

El niño

—A ver, niño, ¿cómo te llamas?
—¡Pues como mi papá!
—Ah. ¿Y cómo se llama tu papá?
—¡Pues como mi abuelito!
—Ah, muy bien. ¿Y cómo se llama tu abuelito?
—¡Pues como yo...!

agosto 28, 2010

Ignacio

—¡Mamá, mamá...! En la escuela me quieren echar queso...
—Ay, cállate, Nacho...

marzo 03, 2010

Perspectivas

La hija le dice al papá:
—Papá, tengo algo que decirte: estoy embarazada.
—¡¿Qué?! Pero, ¿cómo es posible, con la educación que te he dado? ¡Pero, ¿quién es el canalla que te ha deshonrado de esta manera?! ¡Tiene que hacerse responsable de sus actos!
—Ah, no hay problema; en este momento me comunico con él —la hija marca un número telefónico, y dice: —Ricardo, pues mi papá ya sabe que estoy embarazada. ¿Vienes para acá? ¿En cuanto tiempo? Ah, muy bien: te esperamos —y cuelga la hija—. Ricardo está aquí en veinte minutos.
Pasados los veinte minutos se escucha que un automóvil se estaciona afuera de la casa, y a los pocos segundos tocan el timbre. La muchacha le abre la puerta, y es Ricardo. El papá lo ve que llega en un BMW último modelo, edición limitada, de lujo, el hombre recargado en cadenas, aretes y esclavas de oro, un reloj Cartier, y los billetes saliéndosele de las bolsas de que no le caben. Ricardo toma la palabra, y dice:
—Señor, muy buena tarde. En efecto, su hija está embarazada, y yo soy el padre. Una noche la llevé a un hotel, y fue ahí que sucedió todo. Lamentablemente soy un hombre casado y no puedo contraer matrimonio con su hermosa hija, pero me haré responsable del cuidado de nuestro hijo. Si es hombre, abriré un fideicomiso para asegurar su futuro, de un millón de dólares para empezar, cantidad que se irá incrementando hasta la mayoría de edad del muchacho; le organizaré asimismo una fábrica y empresas de publicidad para que él la maneje cuando tenga la edad y los estudios, que yo pagaré, pertinentes para ello, y así no le faltará nada. Si es niña, abriré el mismo fideicomiso y pagaré sus estudios, y la obsequiaré para cuando sea mayor de edad una cadena de hoteles o de restaurantes, según ella prefiera, para que los administre y no le falte nada. Si son gemelos o trillizos, cada uno se verá beneficiado según las condiciones que ya he especificado. Ahora que si lamentablemente el producto se pierde...
—Ah no... si el producto se pierde, usted se la lleva otra vez al hotel...

noviembre 14, 2009

Obviedad

En la escuela dice la maestra:
—A ver, niños, ¿cómo quedamos que se llaman las partes pudendas del ser humano?
—Se llaman destinos —contesta Pepito.
—¿Cómo? No, Pepito, no se llaman así.
—¡Claro que se llaman destinos, maestra! —contesta Pepito, seguro de lo que sabe.
—No, Pepito. En el hombre se llaman pene y testítulos, y en la mujer vagina.
—Por supuesto que no, maestra. Se llaman destinos —insiste Pepito.
—A ver, Pepito, ¿por qué dices que se llaman destinos?
—Ah, porque en el periódico, siempre que alguien se casa, dice: "Fulano y fulana juntaron sus destinos".

octubre 24, 2009

Michael Jackson

Llega Michael Jackson al dentista:
-Doctor, doctor, buenas tardes... vengo a que me extraiga los dientes de leche.
-Pero, señor Jackson -contesta el ortodoncista-, pero a su edad no tiene dientes de leche, no es necesario que se los extraigan.
-No, doctor, usted no me entiende. Lo que yo quiero es que me los extraiga de los testículos.

septiembre 02, 2009

Cruel

Dos hermanitos:
—¡Mira: mis papás me compraron tenis nuevos! ¡Y mira, también me compraron un balón de futbol! ¡Y mira, también me compraron carritos! ¡Mira, mira: también me regalaron un videojuego!
—¿Y qué, y qué? Yo no tengo cáncer...

agosto 10, 2009

Happy birthday...?

El niño en su cumpleaños:
—¡Papá, papá! ¡Adivina cuántos años tengo!
—Ay, no sé, hijo... has de tener nueve años.
—No, papá... tengo diez.
Poco tiempo después, pasa su tío:
—¡Tío, tío! ¡Adivina cuántos años tengo!
—No sé, niño... has de tener como once.
—No, tío... tengo diez.
En eso, pasa la abuelita:
—¡Abuelita, abuelita! ¡Adivina cuántos años tengo!
La abuelita responde:
—A ver, niño, bájate los pantalones.
El niño se los baja y la abuelita empieza a amasarle los testículos.
—Tienes... tienes... tienes diez años.
—¡Sí, abuelita, sí! ¡Tengo diez años! ¿Cómo supiste?
—Porque escuché que le dijiste a tu tío...

julio 21, 2009

Heal the world

Murio Farrah Fawcett y al llegar al cielo San Pedro se dirige a ella de la siguiente manera:
—Señorita Fawcett, mire, usted en vidafue un símbolo sexual, pero a pesar de ello, después en su vida llevo un comportamiento ejemplar y acató a cabalidad las leyes del Señor, así que hemos decidido perdonarle aquella vieja incorrección, y podrá pasar al cielo. De modo que, además, le concedemos una última voluntad que se verá cumplida en la Tierra.
Farrah Fawcett, luego de reflexionar un poco, dice:
—Bueno, siendo así, yo quisiera que hubiera paz para los niños del mundo.
Minutos más tarde murió Michael Jackson.

mayo 07, 2009

Un trato

El pedófilo se presenta a la una de la tarde enfrente de la escuela secundaria con una bolsa de dulces. Saca un caramelo de la bolsa, se acerca a una niña y le dice:
—Hola, niñita... Mira... si me haces unos cariñitos acá abajo, te regalo un caramelo...
A lo que la mocosa replica:
—Hmmmm... ¿Y si me dejo coger me das toda la bolsa?

febrero 04, 2009

Rayos catódicos

El niño llega de la escuela y le pide a su papá ayuda para su tarea.
─Oye, papá, ¿tú sabes cuáles son los rayos catódicos?
─Eh... ¿los rayos catódicos, hijo? Los rayos catódicos son... verás... Pues los rayos catódicos son Fernando de Aragón e Isabel de Castilla.
─Ah... Oye, papá, ¿y entonces cuáles son los reyes católicos?
─Los reyes católicos... Pues verás... Los reyes católicos son... Bueno, pues los reyes católicos son Melchor, Gaspar y Baltasar.
─Oye, papá, ¿y entonces quiénes son los reyes magos?
─Los reyes magos... Los reyes magos son... Ay, bueno, ya estás grandecito: Somos tu mamá y yo.

Búhos

El padre de familia está furioso porque en la oficina le encargaron hacer un trabajo que no le correspondía. Llega a la casa y le cuenta, colérico, lo sucedido a su esposa.
─¡Ah, pero esto no se va a quedar así! ¡De ninguna manera! ¡Si Agúndez es un irresponsable! ¡No sabe hacer nada! ¡Ah, pero me va a oír! ¡Esto no se va a quedar así! ¡Voy a hacer que se meta su reporte por el culo!
En ese momento, su pequeño hijo de cinco años, oportuno como todos los niños, entraba a la sala.
─¿Qué dijiste, papá?
─Ah... hijo... este... ¡búho! Dije “búho”. Es que en la oficina vamos a comprar un búho.
─¡¿Un búho, papá?! ¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Oye papá, ¿y los búhos se casan, papá?
─Sí, hijo. Los búhos se casan.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Oye papá, ¿y cómo se llaman las esposas de los búhos?
─Se llaman búhas, hijo.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Las búhas, papá. Oye papá, ¿y los búhos tienen hijos, papá?
─Sí, hijo. Los búhos tienen hijos.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Oye papá, ¿y cómo se llaman los hijos de los búhos, papá?
─Ah. Se llaman buhítos.
─¡Buhítos papá! ¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! ¡Los buhítos, papá! Oye, papá, ¿y los buhítos se casan, papá?
─Sí, hijo. Los buhítos se casan.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Oye papá, ¿y cómo se llaman las esposas de los buhítos?
─Se llaman buhítas, hijo.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Las buhítas, papá. Oye papá, ¿y los buhítos tienen hijos, papá?
─Sí, hijo. Los buhítos tienen hijos.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Oye papá, ¿y cómo se llaman los hijos de los buhítos, papá?
─Ah. Se llaman buhititos.
─¡Buhititos papá! ¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! ¡Los buhititos, papá! Oye, papá, ¿y los buhititos se casan, papá?
─Sí, hijo. Los buhititos se casan.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Oye papá, ¿y cómo se llaman las esposas de los buhititos?
─Se llaman buhititas, hijo.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Las buhititas, papá. Oye papá, ¿y los buhititos tienen hijos, papá?
─Sí, hijo. Los buhititos tienen hijos.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Oye papá, ¿y cómo se llaman los hijos de los buhititos, papá?
─Ah. Se llaman buhitititos.
─¡Buhitititos papá! ¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! ¡Los buhitititos, papá! Oye, papá, ¿y los buhitititos se casan, papá?
─Sí, hijo. Los buhitititos se casan.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Oye papá, ¿y cómo se llaman las esposas de los buhitititos?
─Se llaman buhitititas, hijo.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Las buhitititas, papá. Oye papá, ¿y los buhitititos tienen hijos, papá?
─Sí, hijo. Los buhitititos tienen hijos.
─¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! Oye papá, ¿y cómo se llaman los hijos de los buhitititos, papá?
─Ah. Se llaman buhititititos.
─¡Buhititititos papá! ¡Ay qué bonito, papá... qué bonito! ¡Los buhitititos, papá! Oye, papá, ¿y los buhitititititos...?
─¡Bueno, ya, chingá! ¡Dije “culo”!