Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia. Mostrar todas las entradas

junio 25, 2009

Enanitos

Van los siete enanitos en procesión porque tienen audiencia con el papa. Van en hilera hasta que llegan al Vaticano. Ya en la antesala de las oficinas del papa, un obispo les atiende, y les dice que sólo uno de ellos puede pasar con Su Santidad.
—¿A quién mandamos ?¿A quién mandamos? —Se preguntan los enanitos.
—¡Pues a Tintín! —dice Perezoso, y todos están de acuerdo.
Pasa entonces Tontín con el papa, y los demás se quedan detrás de la puerta, escuchando. Tontín, ante el papa, le pregunta:
—Disculpe, Su Santidad... ¿hay monjas enanas?
—¿Monjas enanas? No, Tontín; no hay monjas enanas.
—Oh...
Entonces los otros seis enanitos se empiezan a morir de risa:
—¡Ja ja ja ja ja ja ja! ¡Tontín se cogió a un pingüino! ¡Ja ja ja ja ja ja!

marzo 25, 2009

Cambio de hábito

Una monja estaba inconforme con su nombre y quería cambiárselo, para lo cual pidió una audiencia con el papa. El representante del papa le explicó que era imposible cambiarse el nombre porque era el nombre era el título bautismal con el cual ella había sido designada hija de Dios.
―Por curiosidad, ¿cuál es si nombre? ―inquirió el representante.
―Rita. Pero en la orden de las Carmelitas soy conocida como sor Rita. Y ya estoy cansada de que me digan “sor Rita”.
Considerando la gravedad del asunto, el representante le informó que daría noticia del caso personalmente al papa, para que decida sobre la situación. No pasa una semana cuando sor Rita reciba una carta en la cual se le informa que el papa ha accedido a hacer la ceremonia del cambio del nombre, pero como ella no eligió su primer nombre, tampoco podrá elegir el nuevo, de modo que en una tómbola se pondrán todos los nombres femeninos del mundo y el papa en persona extraerá estocásticamente su nuevo nombre. Llega el día esperado, y toda la congregación está presente. Se resuelven los asuntos de la orden del día, y el último era el cambio de nombre de sor Rita. El papa inicia la ceremonia, revuelve la tómbola, saca un papel y dice:―Desde ahora usted dejará de ser sor Rita y será conocida por todo el mundo como ―el papa desdobla el papel sorteado, y exclama―: ¡Sor Raimunda!

febrero 09, 2009

Fe

Bajo una carpa en Memphis, un charlatán predica ante cientos de seguidores que todo es posible a través de la fe.
―¡Tenemos fe! ¡Tenemos fe! ―grita eufórico el charlatán, e insta a su público a que repita su lema. El público grita al unísono:
―¡Tenemos fe! ¡Tenemos fe!
El charlatán continúa con su monólogo:
―¡Y yo aquí, gracias al poder que me confiere el Señor, les voy a demostrar que con la sola fuerza de la fe es posible curar los peores males de la humanidad! ¡Usted, señor... el de las muletas! Repita conmigo: ¡Tengo fe!
―¡Tengo fe! ―repite el otro.
―Ahora, ¡tire una muleta! ―Y el hombre tira una muleta― ¡Tire la otra! ―Y el hombre tira la otra! ―¡Tenemos fe! ¡Tenemos fe! A ver, y usted, el gangoso, ¡diga algo!
Y observa el gangoso:
―¡Ya je caió ej de as mu’etas!

febrero 04, 2009

The Greatest

El hombre, mortificado por las dudas, entra al confesionario.
─Buenas tardes, padre.
─Buenas tardes, hijo. Cuéntame tus pecados y arrepiéntete.
─Bueno... es que... no vine precisamente por eso... es más bien que tengo una duda.
─Anda, hijo. Pregunta, entonces.
─Padre, ¿cómo es Dios?
─Ay, hijo... me pones en un predicamento... verás... Dios no es hombre... y tampoco es mujer. Dios no es blanco... y tampoco es negro. Dios no es bueno... y tampoco es malo...
─¡Padre! ¡Usted me está hablando de Michael Jackson!